A éstas le dedicó el pregón del libro antiguo que Felipe Benítez Reyes leyó ayer ante un aforo completo en el salón de actos del Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla.
Nuestra vicepresidente, Ángela Balbuena Caravaca dio la bienvenida al público asistente señalando una vez más el enorme placer de la Entidad por dar emplazamiento a actividades culturales como la de este pregón que, por cuarto año consecutivo, se celebra en nuestro salón de actos.
La presidenta de la Asociación organizadora, Amigos del Libro Antiguo de Sevilla, Doña. Mila Díaz agradeció, por su parte, la acogida que siempre reciben por parte del Círculo Mercantil y la enorme ilusión de contar con el gran escritor que nos acompañó, D. Felipe Benítez Reyes.
Conocido y reconocido literato tras los galardones recibidos, ayer, volvió a dar una muestra de su impecable escritura complementada con la oratoria de quien sabe lo que lee y que, en este caso, estuvo dedicada al bibliófilo que nunca pierde el optimismo. Ánimo de encontrar en esas librerías polvorientas que acumulan años y experiencia lo que no va buscando pero que al, encontrarlo rellena el vacío que tenía.
Un paseo por las librerías sevillanas que resisten y, algunas que perecieron, en el camino de la renovación tecnológica que supone un cambio forzado para muchas. Nostalgia de quiénes entraron y ojearon y se fueron o se quedaron. Otros que compraron libros para leer, vender y revender y encontrar años más tarde aquellos títulos en tenderetes de calle, foco de cultura añeja.
Un pregón, en definitiva, que hizo revivir y sentir la fuerza de quién ama lo que hace. Libros que empiezan a ser antónimo de modernidad pero que quieren resistir como sea.
El aforo repleto que llenó nuestro salón de actos fue ejemplo de esa multitud que apuesta por el reclamo más primitivo y cultural que existe: el libro antiguo.






